Hace unos días vi alguna crítica hacia Lucy Collett por atreverse a posar en lencería y desnuda, ya que, según el crítico, únicamente modelos con al menos 4 tallas menos deberían hacerlo. Vamos, que Lucy Collett está gorda y es repulsivo verla desnuda. Lucy Collett, que tiene de todo menos vergüenza, sigue desnudándose, enseñando sus grandes y perfectas tetas naturales y haciendo caso omiso a los críticos sinsentido como el que nombramos arriba. Alguien debería decirle a semejante personaje que Lucy está entre las 100 mujeres más deseadas del planeta, que los lectores de The Sun le dieron el premio a la mejor chica de su Page 3 en el año 2012 y que, si sigue posando en lencería, si sigue enseñando sus exhuberantes curvas, si sus tetas las vemos una y otra vez, es porque la pagan por ello. Y si la pagan por posar desnuda, es porque nos gusta. No en vano, cada dos por tres nos deslumbra con fotos de sus fenomenales tetas.