Durante mis años mozos, hablar de prostitutas era casi tabú. Nos hacían creer que eran extranjeras y drogadictas que no tenían ni un duro y vendían sus cuerpos para malvivir. Evidentemente, a día de hoy sigue existiendo y la trata de blancas mueve muchísimo dinero, pero la mayoría de prostitutas y escorts lo son por elección propia, bien porque les gusta el sexo y ven en la prostitución una fantástica manera de ganarse la vida bien porque puede ser una forma de ganar dinero fácil si no tienes demasiados escrúpulos.

Pare verificarlo he hablado con distintas escorts de varios puntos de España, preguntándolas por redes sociales o incluso en persona cuando he tenido oportunidad. Una muestra perfecta me la dieron Carla y Eva, dos putas de Coruña con las que tuve ocasión de hablar en un bar sin pelos en la lengua.

–  ¿Vosotras por qué trabajáis como escorts?

– Yo soy muy viciosa. – Me comenta Carla, de 23 años. – Desde muy joven he tenido mucha curiosidad en todo lo relacionado con el sexo y he experimentado y probado casi todo. Aún hoy, que no bajo de 5 folladas a diario, me levanta casi todos los días cachonda perdida. Así que para mí, además de un excelente medio para ganarme la vida, es una especie de afición. Además, con el tiempo si te lo sabes montar bien acabas eligiendo tú al cliente y, menos algún que otro caso, casi todas las experiencias son satisfactorias.

– Vamos, que tú disfrutas con cada polvo…

– Hombre, de todos no, siempre hay alguno que… pero trato siempre de disfrutar y ser profesional y si el tío no sabe follar o te come el coño de pena, trato de imaginarme en otra situación y ayudarme con los dedos, o sencillamente hacer que acabe lo antes posible.

– Yo también disfruto, aunque estoy más por dinero. – Eva, de 26 años, toma ahora la palabra. – Empecé a los 21 por mediación de una amiga. Las dos éramos webcamers y grabamos un vídeo porno, aunque yo con antifaz.  Un chico la ofreció una pasta por hacer un trío con su novia y aceptó y comenzó a anunciarse en internet y trabajar como escort. Uno de sus clientes la ofreció 500 euros para ella y otros 500 para una amiga si encontraba con quien hacer un trío y me lo dije. Al principio la dije que no, pero 500 euros es mucha pasta… Desde entonces trabajo como prostituta y no es que me disguste, pero si hubiese un trabajo estable en el que se ganase la mitad que en esto lo dejaría.

– O sea que coincidís las dos que hoy en día las prostitutas lo son por dinero y vocación.

– La gran mayoría- puntualizó Eva. – Yo conozco a un buen puñado y podríamos catalogarlas en tres: las que, como Carla son unas zorronas y  lo que quieren es follar a todas horas, las que nos gusta el sexo y no nos importa follar con un desconocido por dinero y las que por algún motivo están muy necesitadas de dinero y ven en la prostitución su única salida. Estas son muy pocas y no suelen durar más de dos o tres meses.

De igual manera me hablaron en su día Sonia , Marina y Cristina, unas escorts de Madrid que en este caso las 3 afirmaron que estaban por vicio y dinero. Muy clara fue Marina, que con 33 años y 11 de carrera ha visto de todo.

– Para ser puta te tiene que gustar follar, no hay más. Por mucho que estés necesitada o te guste el dinero, si no disfrutas con lo que haces ni los clientes te quieren ni lo vas a pasar bien, por lo que no tienes futuro. A esas he visto yo muchas en estos años, pero no duran nada, lo mismo que las curiosas. Esas de “me gusta el sexo y si encima me pagan…” y luego ven que no es tan fácil, que un día te llega un gordo, otra vez un chico con una fea cicatriz en una pierna… y si son pagadores no hay que hacerles ascos, sobre todo al principio y no pueden con ello. En cambio si tienes vocación, tratas de calentarles, ponerles a mil e intentas que estén dentro tuyo lo menos posible, te imaginas otra cosa… hay mil maneras.

En definitiva, que las que triunfan son aquellas a las que les gusta lo que hacen. Palabra de Escort.

Amigas y escorts (patrocinado)
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